Hace unos días que no dejo de preguntarme por qué dedicamos tanto tiempo a pensar en el amor ... tanto en aquellos que por gracia divina fueron correspondidos, como en los otros (menos afortunados y no por eso menos intensos).
Y - casi inevitablemente - me sale cuestionar. No estará sobrevalorado el amor? Quien nos impulsó a pensar que sin ese sentimiento estabas vacía, incompleta??? ... Por qué desde siempre estamos esperando al "the one"
Como diría Gabriela Acher: el principe azul - al primer lavado - destiñe.
Pero incluso a pesar de eso ... anhelo que el sapo se convierta en príncipe. Que el cuento se haga realidad ... y que seamos "happily ever after"
No hay comentarios:
Publicar un comentario